martes, 10 de enero de 2012

And the reason is you.

¿Sabeis qué?Saltaría al vacío sin pensarmelo... Podría decirle que sí, podríamos empezar una bonita relación en la que intentaríamos vernos todos los días que pudieramos. Podría pensar más en él, si es que es posible. Podríamos crear recuerdos inolvidables. Podríamos hablar cuanto quisieramos y conocernos un poquito más cada día. Me haría sentir la persona más feliz con su presencia, con sus caricias, con sus besos... Podría sentirme completa.

Pero... (esos malditos peros que estropean todo)... pero si saliera mal, cuando saliera mal... todos esos maravillosos recuerdos se convertirían en añoranza, tendría un vacío en mi interior y, lo más importante, saldría de mi vida. No es que sea pesimista, ni que piense que vaya a salir mal, pero la verdad es que es lo único que me ocurre. Yo no soy de esas chicas a las que le salen las cosas bien.
Y eso no pienso arriesgarlo. No voy a permitirme el lujo de que salga mal. De que se vaya de mi vida. Porque él es esencial, es una parte de mí. Es imprescindible. Porque esa es precisamente mi razón. La causa por la cual ni lo intento. Por ese miedo a perderle.



Tranquilo, no sufras, voy a estar ahí.
La vida da muchas vueltas, giraré hasta encontrarte.
¿Recuerdas?Los imposibles también existen.

martes, 3 de enero de 2012

2011.

La verdad es que hay demasiadas cosas que decir del 2011 y ni siquiera sé como podría empezar.
Ha sido un año de muchas emociones. De buenos y malos momentos. De hacer cosas nuevas. De cambios.
Personalmente creo que ahora soy distinta a como era al empezar el año. No sé si habré cambiado para bien, para mal o qué, pero es lo que hay. Ahora soy así, aunque no será para siempre.
En 2011 me di cuenta de quienes no son amigos de verdad y de quienes si que lo son.
Me divertí muchisimo y me he reido más que nunca. También lloré mucho.
Me sentí muy viva, tan feliz que pensaba que iba a morir de alegría.
Viví miles de momentos para recordar.

Ojalá 2012 sea aún mejor, aunque está puesto el listón muy alto.
Lo que más me gustaría es madurar, conocer gente nueva y crear nuevos recuerdos con las personas que más me importan.
Espero que no sea pedir demasiado.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Reir en tus labios.

Corramos a escondernos en un portal para resguardarnos de la lluvia. No importa cual, pero quiero que me beses hasta que termine de llover, y aviso que se avecina una tormenta. No me importa esperar el tiempo que sea si estamos en el mismo portal. Ojalá lloviera para siempre entonces.

No, espera, no corras, ven aqui. Y besame bajo la lluvia. No quiero esperar ni un segundo más.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Demasiadas sensaciones para un solo corazón.

Odiaba no ser capaz de enfrentarse a los problemas. Odiaba sentirse tan insegura. Y tenía miedo, miedo de la realidad que estaba viviendo. De lo que se estaba jugando. Esa sensación que no la dejaba pensar con claridad, como si estuviera a punto de saltar al vacío. Y sin poder evitarlo no saltó, se acorbardó. Le daba miedo lo desconocido, el no saber que pasaría después.

De lo que se olvidó fue de la maravillosa sensación que aparece un segundo despúes de saltar al vacío.
Esa sensación de poder volar, de sentirse libre.
La sensación que ya vivió anteriormente, cuando se atrevió a saltar.
Entonces recordó lo que pasó después, cuando llegó al suelo.
Y no sabía si estaba preparada para volver a pasar por eso.

Y cuando pierda el miedo, empezaré a disfrutar la vida de verdad.

Miedo de mi inseguridad. De no ser capaz de decidirme. Miedo de darme cuenta del daño que hago y no poder evitarlo. Miedo de ponerme tan nerviosa por cosas serias. Miedo de no saber que decir ni como reaccionar. De ser tan cobarde. Miedo de fallar. Miedo de arriesgar y que salga mal.

Pero no te preocupes, de todo se aprende y esto no va a ser una excepción.

martes, 6 de diciembre de 2011

Algo que olvidé viendo llover...

Y ahí estaba esperando. No sabía bien a qué, no quería darse cuenta de que lo único por lo que no bajaba la tapa del ordenador era por esa minima posibilidad de que le dijera esa mentira que ella esperaba. Esa dulce mentira que necesitaba creerse con toda su alma. Ese 'te quiero' que ni siquiera sabía si fue real alguna vez.
Se descubrió mirando fíjamente a la pantalla recordando esas noches de verano, meses atrás, sentados en un banco del parque mirando la Luna y los trenes pasar; dandose besos cada vez que un mercancias ahogaba sus voces. Descubriendose el uno al otro.


Cada vez que afloraban esos recuerdos, tristeza o alegría aparecían.
Pero sin excepción alguna lo que no faltaba era esa añoranza que ella sentía.
Esos deseos de que las cosas hubiesen sido distintas.
De que aquel te quiero fuera verdad.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Sentir que me voy a morir de alegría.

Unas pocas palabras, bien dichas, en el momento exacto, pueden cambiar tu mundo.
A veces no se necesita un momento oportuno, simplemente basta con decir una frase para que tu estado de ánimo cambie, no se necesita más.
Esa sensación de no poder parar de sonreir (y digo sonreir, que no es lo mismo que reir), esa sensación que tan bien me hacía sentir apareció de pronto como una hoja que el viento hace caer.
Esa sensación tan maravillosa de descubrirte sonriendo así porque sí, sin intentarlo.
Y no sé que tendrá ese chico, que tanto me alegra el corazón. Que con tonterias me hace feliz, sin ni siquiera pretenderlo. Pocas personas he conocido que valgan la pena de verdad, pero como él ninguna.


Y quiero que llegue mañana ya, que las horas pasen rápido para después detenerse.
Esperando a volverle a ver otra vez más.
Deseando que no acabe el día.