Se descubrió mirando fíjamente a la pantalla recordando esas noches de verano, meses atrás, sentados en un banco del parque mirando la Luna y los trenes pasar; dandose besos cada vez que un mercancias ahogaba sus voces. Descubriendose el uno al otro.
Cada vez que afloraban esos recuerdos, tristeza o alegría aparecían.
Pero sin excepción alguna lo que no faltaba era esa añoranza que ella sentía.
Esos deseos de que las cosas hubiesen sido distintas.
De que aquel te quiero fuera verdad.
Pero sin excepción alguna lo que no faltaba era esa añoranza que ella sentía.
Esos deseos de que las cosas hubiesen sido distintas.
De que aquel te quiero fuera verdad.
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